Jebel Shams, la Montaña del Sol, es el pico más alto de Omán, con más de 3000m. sobre el nivel del mar, no sólo llama la atención por su altura. Desde arriba ofrece espectaculares vistas del Gran Cañón de Arabia que tiene paredes verticales de 1000m. de altura.

Jebel Shams constituye una de las visitas obligadas para todo el que llegue hasta Omán. A unos 220km de Mascate, desde allí supone una excursión larga de un día pero desde Nizwa, la antigua capital, se puede visitar tranquilamente en una sola jornada. También existe la posibilidad de dormir en alguno de los alojamientos de la meseta, y disfrutar del entorno desde el alba hasta la puesta del sol.

Uno puede admirar las vistas y asomarse al abismo desde distintos miradores en la meseta. El acceso al punto más elevado está restringido por tratarse de una zona militar. Un camino lleva de un punto panorámico a otro para observar esta maravilla de la naturaleza.

Para quienes estén más en forma existe el camino “Al Qannah”, un trekking a la cima sur de Jebel Shams desde la meseta. El sendero discurre por el borde de la garganta Saydran hasta un punto a 2700m. desde donde comienza el ascenso a la parte sur de la Montaña del Sol: Qarn al Ghamaydah, a 2997m. Es un camino rocoso de 9km, en ocasiones un poco empinado pero en general fácil, en el que se salva un desnivel de 1000m.

Las vistas desde aquí sin duda merecerán el esfuerzo que requiere la subida.

Quienes se acerquen hasta este lugar en los meses más calurosos agradecerán con toda certeza la diferencia de temperatura con respecto al nivel del mar. Los termómetros apenas superan los 20ºC en verano, mientras que en invierno, el mercurio se queda alrededor de los 0ºC.